Dormir poco daña el sistema inmunitario y provoca arritmias

16/06/2016 La Vanguardia, Noticias Leave a comment

Artículo publicado en La Vanguardia el jueves 22 de agosto de 2013.

Dormir poco y mal tiene serias consecuencias para la salud. La privación del sueño daña el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de contraer enfermedades, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS), que calcula que el 40% de la población no descansa bien. Los nuevos hábitos de vida, el exceso de trabajo y el estrés pasan factura al descanso nocturno. Según una encuesta de la organización de consumidores Ceaccu, el 57% de los españoles duerme menos de siete horas diarias. En Estados Unidos la situación es aún peor: el 70% de los trabajadores descansa menos de seis horas por la noche.

Dormir poco daña el Sistema inmunitario y produce arritmias

El número de niños que no duerme lo suficiente también aumenta en España, donde un 15% de los menores asegura que no tiene hora para ir a la cama. No llegar a las seis horas diarias de sueño es peligroso, señalaba un estudio del Programa de Sueño, Salud y Sociedad de la Universidad de Warwick y el Centro de Investigación del Sueño de Loughborough, en el Reino Unido, hace dos años.

En la investigación participaron 1,5 millones de personas y los científicos concluyeron que dormir menos de seis horas al día aumenta el riesgo de muerte temprana. Aquellos que duermen menos de seis horas tienen un 12% más de posibilidades de morir en un plazo de 25 años que los que descansan entre seis y ocho horas por la noche.

La falta de descanso también se ha asociado al aumento de peso y al riesgo de padecer diabetes, ya que repercute en la habilidad para procesar la glucosa y provocar altos niveles de azúcar en la sangre. También provoca la disminución de la temperatura corporal basal, responsable, entre otras cosas, de la constancia del ritmo cardiaco.

Por eso, dormir poco aumenta el riesgo de sufrir arritmiasoparadas cardiorrespiratorias. A corto plazo, las consecuencias de la privación del sueño son evidentes: cansancio, falta de concentración, irritabilidad… Algunos estudios calculan que no dormir una noche reduce la capacidad de asimilar conocimientos un 40%.

Y si se pasan más de tres días sin pegar ojo las consecuencias pueden ser mucho más graves: la persona puede sufrir alucinaciones o trastornos mentales transitorios. A finales de los 60 y principios de los 70, miembros del movimiento hippy y contracultural de Estados Unidos practicaban la privación del sueño para experimentar estos estados alucinatorios –el fallecido dueño de Apple Steve Jobs probó los efectos de no dormir durante días en los 70, según explica Walter Isaacson en la biografía del personaje–.

A largo plazo, se han demostrado varias alteraciones graves. Una de ellas es la hiperalgesia, que es el aumento de la percepción del dolor, los trastornos gastrointestinales o los temblores. Además, pasa factura a la cara, provocando envejecimiento prematuro. Los cirujanos plásticos afirman que en los últimos años reciben a clientes cuya cara es el reflejo del ritmo de vida que llevan: rostros flácidos y con exceso de piel colgante, fruto de las pocas horas de sueños y el estrés.

Un análisis de la unidad de trastornos del sueño de la Sociedad Española de Neurología y Cirugía Torácica cifró en un 30% el número de españoles que alguna vez ha sufrido insomnio. Y alertan de que el sueño perdido ya no se recupera. No vale con dormir más horas durante unos días para compensar una noche de insomnio. La falta de horas de descanso queda grabada en el cuerpo y los efectos se acumulan poco a poco hasta salir a la luz.

Ver original en PDF

Fuente: Aproafa

Guardar

Guardar

Print Friendly

rvn_digitalis_theme rvn_digitalis_theme_tv_1_4 rvn_digitalis_theme_fwv_1_2