Alerta por las lesiones de retina causadas por punteros láser

17/06/2016 La Vanguardia, Noticias Leave a comment

La clínica Barraquer alerta ante su primer caso de lesiones irreversibles en la retina por un puntero láser de enorme potencia, objeto lúdico de moda que trajeron a la víctima como souvenir de Shanghai. “Lo llamativo es que el láser no le alcanzó directamente al ojo, sino probablemente por el rebote en algún objeto y de forma tangencial”, explica Santiago Abengoechea, oftalmólogo de la unidad vitreorretiniana de la Barraquer.

La paciente, de 37 años, tiene lesiones justo en la fóvea, la parte central de la retina donde se enfoca. De la noche a la mañana, la mujer perdió el 60% de la visión en un ojo. “Todo borroso, me molesta a horrores la luz. Intuyo lo que veo en la pantalla, pero realmente no puedo leer y, por supuesto, no me atrevo a conducir”, describe la afectada. Las lesiones son permanentes: “Me han dicho que probablemente no vayan a más, pero con el tiempo, sí”, explica. Porque con el tiempo las cicatrices creadas por un láser tienden a expandirse, según la experiencia de los propios oftalmólogos, que lo utilizan para tratar problemas vasculares en la retina.

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No hay referencia de empresa, ni advertencias de uso. “Era un juguete bonito de luces. Y lo encendimos en casa, en ningún momento apuntamos a nadie, por supuesto, y yo no me di cuenta hasta el día siguiente. Suerte que me tocó a mí, porque los niños estaban por en medio”, recuerda.

Sus punteros tenían entre 6.000 mW y 500mW. Un puntero de señalar en clase no tiene más de 5mW. Los de menor potencia se pueden comprar en cualquier bazar chino y suelen tener aspecto de mechero. La mayoría parece un bolígrafo o una linterna, y las potencias que venden, según se puede comprobar en internet , oscilan entre 5mW y miles.

La Agència Catalana del Consum informa de que los punteros láser son objetos que controla sistemáticamente en los puntos de venta. Sobre todo se controla que no tengan aspecto de juguete ni inciten a jugar con ellos, así como que adviertan de su potencia y de los riesgos en función de la misma, que básicamente son la afectación de la visión y quemaduras en la piel en los más potentes (en los anuncios de internet cuentan en su descripción que encienden un cigarro y pueden cortar una cinta adhesiva).

Aparte de esos controles, también colocan en su web alertas para que quien compre por internet, donde se ofrece una gran variedad de productos de este tipo, perciba fácilmente este peligro. Pero lo cierto es que son juguetes ambicionados y muy utilizados por niños y adolescentes en el autobús escolar, en el estadio de fútbol o desde la ventana de casa, enfocados hacia los gatos del barrio, lo que permite comprobar cuánto molestan, a señales de tráfico cuando van en coche con sus padres, a los pies de un peatón que queda desconcertado o delante de las motos paradas en el semáforo… “Y se pueden conseguir como premio por la buena puntería en las ferias”, explican padres de usuarios de estos punteros.

Según una de estas alertas de la Agència Catalana de Consum, la peligrosidad de los punteros crece especialmente con los complementos que se colocan en la punta y permiten realizar figuras decorativas con el láser sobre la superficie que sea: una pared, el cielo o alguien que pasa. “Los nuestros eran preciosos: creaban estrellas de colores en el cielo”, explica con amargura la mujer que ha perdido buena parte de la visión de un ojo.

Según la clasificación europea de los punteros, hay cuatro categorías con subgrupos y sólo la 1 y 2 y sus subgrupos (1, 1M, 2 y 2M) son seguros y no necesitan protección. Basta con el acto reflejo del párpado para protegerse de sus efectos en el ojo. Las otras categorías necesitan siempre protección. Y se pueden comprar en internet sin ningún problema. Desde los 40 a los 300 euros.

Referencia: La Vanguardia

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